De Vuelta al Equilibrio hepático
El hígado graso, conocido médicamente como esteatosis hepática, es una condición común donde el exceso de grasa se acumula en las células del hígado. La buena noticia es que es reversible en sus primeras etapas, y la alimentación es tu herramienta más poderosa. Este artículo te guiará sobre qué incluir y qué evitar en tu dieta para recuperar la salud de tu hígado. QUÉ COMER: Alimentos que son tus Aliados 1. Verduras y Hortalizas (¡en abundancia!) Especialmente: Espinacas, acelgas, alcachofas, brócoli, coles de Bruselas, espárragos, rúcula y remolacha. Por qué: Son ricas en antioxidantes (como el glutatión), fibra y compuestos antiinflamatorios. La alcachofa y el rábano negro, en particular, se asocian tradicionalmente con la protección hepática. 2. Frutas (con moderación y preferiblemente enteras) Las mejores: Frutos del bosque (arándanos, fresas, frambuesas), manzana, pera, toronja (pomelo) y aguacate (palta). Por qué: Los frutos rojos son bajos en azúcar y altos en antocianinas...